La cruzada del presidente galo contra el islamismo radical le lleva a mantener un despliegue militar en la zona del Sahel para proteger a Europa de la posible entrada de miembros pertenecientes a los grupos terroristas que operan en la zona.

Durante la cumbre telemática entre Francia y el G5 africano celebrada este martes, Macron enumeró los objetivos estratégicos nacionales, así como los inmersos en le marco de las relaciones euroafricanas. Durante el discurso pudo verse a un Macron preocupado por el terrorismo en la zona del Sahel y el estado en el que se encuentran los países que conforman este grupo, Mauritania, Mali, Burkina Faso, Níger y Chad.

El presidente de la República Francesa aseguró que Europa está amenazada por los grupúsculos terroristas islámicos que operan en el Sahel. Para el francés la zona tendría un alto valor estratégico ya que la franja sur del desierto del Sáhara comparte frontera con el G5 africano, cuyos Estados son especialmente frágiles, provocando una acusada permeabilidad ante movimientos y ataques terroristas. Esto convierte a la zona en un coladero que amenaza no solo la estabilidad de esos países, sino también la de toda África y, por consiguiente, la de Europa.

Esta situación ha obligado a París a mantener, sin ninguna modificación, la operación ‘Barkhane’, la cual consiste en un despliegue militar en la zona liderado por Francia donde colaboran más de 5.100 soldados franceses y otros 3.000 de cinco aliados europeos (Reino Unido, España, Estonia, Dinamarca y República Checa). Entre ellos destaca la participación de unos 300 legionarios españoles de la VII Bandera «Valenzuela», lo cual constituye un acto simbólico por parte de España en la lucha antiterrorista en el marco de las operaciones multilaterales de la UE.

Macron aprovechó también para ratificar los compromisos militares que Francia contrajo con sus aliados africanos, justificando la cooperación militar como forma de mantener la estabilidad en África y Europa a través de la pacificación de las fronteras entre los países del G5. dirigiéndose directamente a ellos declaró que «Para nosotros, una victoria militar significa la restauración total de la soberanía de los Estados en la zona de las tres fronteras. En esa región de Sahel, los Estados no siempre han podido ejercer su soberanía. Al mismo tiempo, nuestro objetivo no es luchar contra todos los grupos armados que operan en la región. Sería una guerra infinita. Nuestro objetivo es luchar contra los grupúsculos terroristas identificados, amenazando la soberanía y la seguridad de las poblaciones civiles·.

Además, ha aludido a la neutralización de la propagación del islamismo subversivo, amenazante para el continente africano y amenazante para Europa, propagándose a través de los países del Magreb, en la frontera mediterránea de España, Francia, Italia.

La lucha del francés contra el islamismo radical tanto en operaciones interiores como exteriores se ha convertido en un concepto clave de su discurso, donde contrapone los valores de la Republica, identificados también con los valores occidentales, contra los propugnados por la religión islámica.

 

Por Redacción de Perspectiva Libre

Fotografía de: ECSAHARAUI

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