La amenaza del Alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores sobre posibles sanciones ha puesto a Moscú en alerta y, a modo de contrataque, Rusia ha asegurado que está dispuesta a romper relaciones con Bruselas.

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, advirtió durante una entrevista en el canal de YouTube ‘Soloviov Live’ que está dispuesto a romper relaciones con la Unión Europea «en caso de que volvamos a ver que se imponen sanciones a algunos sectores, incluidos los más sensibles, generando riesgos para nuestra economía».

Aunque Lavrov también destacó que Rusia no pretende aislarse del mundo, dejó muy claro que «tenemos que estar preparados». Seguidamente, añadió «Si quieres la paz prepárate para la guerra».

Estas declaraciones se complementan con las de la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, que destacó que los llamamientos a tomar nuevas medidas contra de Rusia, que se escuchan en los últimos días ya no le causan ningún asombro, pues se trata de algo «inherente a la visión del mundo que tiene Occidente». Además, desde Rusia ya se alertó ayer que ante la aprobación de nuevas sanciones para Rusia se aplicaría una respuesta recíproca.

Estas alegaciones sirven como respuesta a la visita de Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, que tuvo lugar el pasado martes. Este acto tenía como objetivo transmitir a Rusia las críticas que desde Bruselas ha levantado la detención del líder opositor Alexei Navalny, así como las de los participantes en protestas.

En el encuentro se pudo ver una clara desafección de Rusia por las autoridades del bloque comunitario europeo, pues la velada estuvo marcada por la expulsión de tres diplomáticos de Alemania, Polonia y Suecia en plena rueda de prensa entre Borrell y Lavrov. Este gesto fue defendido por las autoridades rusas este mismo lunes como una demostración de que Moscú «no tolerará» ciertas actitudes.

Tras el fracaso en la negociación, el Alto Representante anunció que planteará nuevas sanciones para contestar a la deriva autoritaria en Rusia y prometió hacer «propuestas concretas» en la reunión del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores del 22 de febrero y en la cumbre del bloque en marzo.

La contestación por parte de Zajarova fue inmediata. «Quisiera alertar a nuestros socios de la UE, para que no cometan esa acción imprudente de turno, pues inevitablemente, como ustedes bien comprenden, ese paso será acompañado de una respuesta coherente», dijo la portavoz.

Durante el comunicado también destacó que «resulta totalmente inaceptable utilizar los derechos humanos como instrumento geopolítico y citar principios democráticos» para lograr sus propios objetivos. «La experiencia de las relaciones con la UE después de 2014 nos muestra que, de manera instintiva, Bruselas se aferra a la palanca de las sanciones cuando se enfrenta a una actitud firme de nuestro país y de otros Estados soberanos, que defienden sus intereses legítimos, impidiendo injerencias directas en sus asuntos internos», subrayó.

Este discurso terminó con un llamamiento por parte de la portavoz a «evitar hacerle el juego a los arquitectos del mundo occidental, creado de acuerdo con sus propias reglas». Es un mensaje que constituye un ejemplo más de la hostilidad creciente entre Rusia y la UE, cada vez más alejadas en sus políticas y con unas relaciones diplomáticas más y más tirantes.

 

Por Adrián del Río Montero

Fotografía de: DW

Leave a Reply