La designación como amenaza contra la seguridad nacional le supone una prohibición para comprar y vender componentes que ha afectado gravemente a la multinacional.

La empresa de telecomunicaciones china Huawei, un gigante en el sector, ha presentado una demanda ante el tribunal de apelaciones de Nueva Orleans para que la Comisión Federal de las Comunicaciones (FCC) retire a Huawei la designación de amenaza contra la seguridad nacional.

La multinacional ha asegurado que la FCC no presentó «pruebas sustanciales» para incluirla en la lista negra por motivos de seguridad nacional y ha señalado que no se le permitió defenderse antes de que la orden fuese emitida.

Con esta declaración a la empresa se le ha prohibido vender miles de millones de equipos, incluidos en tecnología 5G, lo cual ha sido un varapalo para Huawei, que vio sus ventas reducidas de forma muy importante.

Esta situación forma parte del paquete de medidas adoptado por la Administración Trump contra la multinacional china, la cual tenía como objetivo prohibirle el acceso a la tecnología y los mercados estadounidenses, justificando esta actuación con el temor a que su presencia y y posición de dominio pusiesen en riesgo la seguridad nacional.

La amenaza derivaría, según el entonces secretario de Estado, Michael Pompeo, del control de la multinacional por parte del Gobierno chino. Así expresaba en un comunicado el pasado mes de agosto que «la administración de Trump considera que Huawei es un brazo del Estado de vigilancia del Partido Comunista Chino (PCC) y hemos tomado medidas en consecuencia». Seguidamente, indicó que las decisiones adoptadas respecto de la compañía china buscan «proteger la seguridad nacional, la privacidad de los ciudadanos y la integridad de la infraestructura 5G de la influencia maliciosa de Pekín».

Por su parte Huawei ha argumentado que no tiene vínculos con el Gobierno chino que puedan comprometer la seguridad de redes de comunicación. Además, poco antes de la presentación de la demanda el fundador de Huawei, Ren Zhengfei, expresó ante la prensa China que espera que la administración de Joe Biden esté más abierta a políticas «que van en interés de las empresas estadounidenses».

Este martes le ha tocado el turno a la FCC, que a través de un comunicado se ha mantenido firme con su decisión y ha asegurado que la designación de Huawei como amenaza a la seguridad nacional está basada en un «sustantivo cuerpo de evidencias desarrollado por la FCC y numerosas agencias de seguridad nacional de Estados Unidos. Seguiremos defendiendo esa decisión».

Por su parte, en su audiencia de confirmación en el Senado, la secretaria de Comercio estadounidense, Gina Raimondo, no ha querido aclarar de forma directa si el Departamento mantendrá a Huawei en la lista, pero la semana pasada no veía motivos por los que las empresas incluidas en la lista de entidades no deberían seguir allí, por lo que, en principio, no se espera un cambio sustancial en las políticas estadounidenses con respecto a esta compañía.

Eso mismo pensó Zhengfei, que reconoció la dificultad de que la compañía china salga de la lista negra del Gobierno estadounidense. «No diré que es imposible, pero es extremadamente difícil, así que básicamente, no tenemos esa expectativa», señaló.

 

Por Adrián del Río Montero

Fotografía de: ComputerHoy.com

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