La sentencia es un claro recuerdo de las tensiones que se están viviendo en el marco de las relaciones euroiraníes, las cuales parecen lejos de mejorar.

Hoy se ha hecho pública la sentencia del Tribunal de Amberes (Bélgica) que condena a 20 años de prisión a un diplomático iraní acusado de «tentativa de asesinato terrorista». El condenado, Assadollah Assadi (49 años), actuó como «hombre orquesta» de un proyecto de atentado terrorista que debería haberse llevado a cabo el 30 de junio del 2018 en Villepinte, al norte de París.

El objetivo del atentado era la gran reunión anual del Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), un órgano que agrupa a opositores al régimen de Teherán, con base en París. Originalmente este grupo estaba encabezado por los Mujaidines del Pueblo (MEK), una organización originalmente marxista-leninista, durante los años 60 y 70 del siglo XX.

La sentencia también ha alcanzado a una pareja belga de origen iraní y a un cuarto iraní, que estarían relacionados con el diplomático. Las autoridades belgas arrestaron en Bruselas a la pareja, en cuyo coche fueron hallados 500 gramos de explosivo TATP y un detonador.

Por su parte, el Gobierno iraní ha calificado la sentencia de «ilegal e injustificable». El portavoz de Exteriores, Said Jatibzadeh, indicó en un comunicado que Irán «condena enérgicamente» y «no reconoce» el fallo de la corte contra Asadi.

El ministro señaló que «Como hemos dicho muchas veces anteriormente, todos los pasos del arresto del señor Asadi, el proceso judicial y la emisión de la reciente sentencia son ilegales y una clara violación del derecho internacional, especialmente de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961».

Seguidamente, declaraba en el comunicado que tanto Bélgica como otros países europeos han tomado «una acción ilegal e injustificable bajo la influencia de la atmósfera hostil del grupo terrorista» Consejo Nacional de la Resistencia Iraní.

Las autoridades iraníes siempre han negado su implicación en el atentado frustrado. Sin embargo, ante estas declaraciones el CNRI ha considerado que los hechos condenados son una clara confirmación de que «el régimen iraní utiliza el terrorismo como arte de gobernar y los niveles más altos del régimen iraní están involucrados».

Desde los países de la Unión Europea se ha considerado el caso de Asadi como un éxito significativo en la cooperación policial antiterrorista de Alemania, Francia y Bélgica; materializada en la rápida detención de los sujetos y el encarcelamiento y posterior proceso que se llevaron a cabo sin problemas.

Esta condena lleva aparejadas consecuencias poco favorables para Irán, ya que supone una confirmación a las estimaciones de Francia, Alemania, el Reino Unido, Bélgica, entre otros países, que acusan a Teherán de utilizar sus embajadas y cuerpo diplomático para realizar acciones reprobables próximas al terrorismo. En ese terreno, París es considerado un «blanco» por albergar dentro de sus fronteras al CNRI, presidido por Maryam Radjavi, una de las primeras fuerzas de oposición.

 

Por Adrián del Río Montero

Fotografía de: BBC

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