El Estado de Georgia, situado al suroeste de los Estados Unidos, eclipsa hoy al resto y se coloca en el centro de atención para los norteamericanos. Esto se debe a que tendrá lugar allí las elecciones que decidirán a los dos representantes de ese Estado en el Senado. Las votaciones comenzaron a las siete de la mañana, hora local, y se prevé que se cierren a las siete de la tarde.

El porqué de la importancia de esta votación es que de los dos candidatos que ganen y consigan su puesto como senadores dependerá la facilidad que tendrá el presidente electo Joe Biden para poder llevar a cabo sus promesas electorales.

Los últimos seis años la mayoría en el senado pertenecía al Partido Republicano, pero eso podría cambiar hoy, ya que, si no gana al menos uno de los candidatos republicanos, en la cámara alta habría un empate 50-50, lo que permitiría a la presidenta del Senado, Kamala Harris, inclinar la balanza hacia el lado demócrata.

Parece que hasta ahora lo más previsible es que uno de los escaños al Senado se lo lleve el demócrata Raphael Warnock, pero el otro se lo llevase el republicano David Perdue. Con este resultado el Grand Old Party (GOP) mantendría su mayoría en el Senado por la mínima, con la diferencia de un senador.

En la primera carrera se enfrentan por un lado Warnock, pastor de la iglesia baptista de Ebenezer, que a algunos les sonará como el lugar donde predicó el famoso Martin Luther King y que este año ha servido para movilizar a la población negra para votar a favor de los demócratas; y por otro a Kelly Loeffler, la cual a pesar de llevar solo un año como candidata republicana al Senado ya ha levantado pasiones con su historia de como pasó de ser una granjera a ser copropietaria del equipo de baloncesto femenino de Atlanta, además, se posicionó como aliada de Trump durante la campaña y apoyó sus denuncias de fraude electoral.

En esta carrera vemos una ligera inclinación hacia el demócrata Warnock, que se llevaría el 50% de los votos, siendo difícil para Loeffler poder remontar ya que con su 47% solo puede confiar en que todos los indecisos le den su apoyo, aunque no sería una situación imposible.

En la segunda carrera de estas cruciales elecciones nos encontramos al demócrata Joe Ossoff, que con solo 33 años ya es conocido como el candidato que ha conseguido recaudar más fondos para su campaña en la historia de EE.UU., con 106 millones de dólares. En el lado contrario está David Perdue, que con 71 años se ha presentado como el vivo ejemplo del sueño americano, pasando de su crianza en la Georgia rural a ser un importante hombre de negocios a nivel internacional, habiendo trabajado como ejecutivo de Reebok, Sara Lee y Dollar General, también durante la campaña demostró su preferencia por Trump al mando del Partido Republicano.

En esta segunda contienda nos encontramos con unos resultados más igualados, donde parece que Perdue tiene las de ganar con un 50% de los votos, pero no debe perder de vista en ningún momento a Ossoff, que con el 48% podría dar la sorpresa y dejar a los republicanos sin mayoría en el Senado.

Estas votaciones pueden tomarse también como un referéndum en torno a Trump, ya que en sus últimos mensajes ha destacado la importancia de estas elecciones y ambos candidatos republicanos se han declarado aliados de Trump dentro del partido, por lo que podrían hacer frente a los detractores como McConnell, Romney o Rubio. Otro punto importante es que tras los audios publicados en The Washington Post donde Trump presionaba al secretario de Estado de Georgia para que «encontrase 11.780 votos», lo que levantó duras criticas tanto fuera como dentro de los círculos republicanos hacia la figura del presidente, llegándose a plantear como un referéndum sobre el liderazgo del GOP.

 

Por O.R.A (@LibCastellanoSP)

Fotografía de: El País

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