El petrolero fue apresado en el golfo Pérsico y su tripulación detenida por motivos ambientales, según Irán.

Este lunes la Guardia Revolucionaria de Irán detuvo un barco petrolero con bandera de Corea del Sur en aguas del golfo Pérsico. Esto supone un nuevo gesto de presión desde el Gobierno iraní hacia Washington, que ha aplicado paquetes de sanciones severos contra el sector petrolero de Irán.

Para entender el papel de Corea del Sur en este asunto es conveniente saber que el aliado asiático de EEUU actualmente retiene unos 7.000 millones de dólares (5.700 millones de euros) en activos procedentes de ventas de petróleo iraníes que fueron congelados tras la reimposición por parte de la Administración Trump de sanciones contra ese sector. Antes, durante la Administración Obama se había negociado un acuerdo nuclear por lo que estas medidas fueron levantadas; sin embargo, en mayo de 2019, Trump decidió volver a imponer las medidas restrictivas contra países que comerciasen petróleo con Irán.

En la república islámica se pudieron ver imágenes de la Guardia Revolucionaria escoltando al carguero capturado, MT Hankuk Chemi, hasta el puerto iraní de Bandar Abás. El petrolero viajaba a Emiratos Árabes desde una instalación petroquímica de Arabia Saudí con un cargamento de 7.200 toneladas de etanol y una tripulación compuesta por ciudadanos de Corea del Sur, Indonesia, Vietnam y Myanmar, entre otros.

La justificación del Gobierno iraní ante la aprehensión del barco fue la contaminación que este provocaba en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. Por su parte el Ministerio de Relaciones Exteriores surcoreano exigió la liberación inmediata del carguero y señaló las distintas procedencias de los tripulantes. Sin embargo, no se han producido por el momento avances en la negociación entre Seúl y Teherán para la liberación del barco.

Este hecho no es nuevo para la comunidad internacional, ya que el propio Irán realizó una acción similar el año pasado. En esa ocasión el barco apresado era un petrolero con bandera británica llamado Stena Impero, y estuvo retenido durante meses. También esa vez constituyó un acto de provocación contra EE.UU. y sus aliados como protesta por la salida de Trump del acuerdo de desnuclearización con Irán.

Por su parte, desde EEUU ya había anunciado el secretario de Defensa en funciones de EE.UU., Christopher Miller, que el portaviones USS Nimitz se mantendría desplegado en la zona por las constantes amenazas iraníes contra Trump y otros funcionarios del Gobierno de EE.UU., aunque no fueron revelados más detalles relativos a la actuación de este navío en el golfo.

 

Por Redacción de Perspectiva Libre

Fotografía de: Wall Street Journal

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