Hoy, 3 de noviembre de 2020 están teniendo lugar las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, unas de las más importantes del mundo debido a la importancia que este país tiene a nivel internacional y por las consecuencias que tienen sus actos sobre el resto del mundo.

En estas elecciones se decidirá la continuidad de Donald Trump, candidato republicano a la presidencia y actual presidente de los EEUU, o su relevo por parte del candidato demócrata Joe Biden. Estos dos personajes se han lanzado a luchar en el barro acudiendo siempre que han podido a descalificativos personales, moralismo y promesas vacías, que han desilusionado bastante no solo a sus ciudadanos sino también al resto del mundo. Sin embargo, parece que al final los estadounidenses han podido decidirse por alguno de los dos y en este artículo repasaremos las últimas previsiones antes de la decisión final.

En este mapa se puede observar una tendencia hacia el voto republicano en el centro del continente mientras que tanto la costa este como la oeste tienden al voto demócrata. Las encuestas se han mostrado dubitativas desde el inicio, inclinándose hacia la victoria de Biden pero sin perder de vista una posible remontada de Trump. Al final, como en la gran mayoría de elecciones en EEUU el ganador lo decidirán los swing states o estados bisagra, que son aquellos donde el resultado no puede preverse con claridad, siendo imposible computar los electores.

Los estados donde existe una mayoría, tanto republicana como demócrata, ya han sido explicados en los otros dos sondeos publicados por este medio, uno centrado en la costa este y otro en la costa oeste. También se habla en ellos de los swings states y de los posibles resultados dentro de ellos. Sin embargo, en este artículo nos centraremos en los porcentajes de voto más recientes en los estados bisagra.

El primero y más importante teniendo en cuenta el número de electores que concede es Florida, con 29. En este estado las predicciones reflejan una victoria de Biden por la mínima y aunque existe cierta esperanza por parte de los republicanos de que ese 5% de indecisos acaben votando a Trump, es innegable que la “red wave” tiene mucho menos fuerza que hace cuatro años.

Pensilvania, con 20 electores, es el segundo estado más disputado por los candidatos. Al igual que el caso anterior la victoria de Biden se antoja probable a pesar de la cercanía de Trump. La estrategia de Biden para este Estado ha sido movilizar a la masa electoral que en 2016 se quedó en casa con frases como “votar es la única manera de conseguir un mundo mejor para nuestros hijos” apelando a las familias obreras que se han visto afectadas en gran medida por la crisis económica y la del covid, los habitantes de zonas rurales y las mujeres blancas que viven en los barrios residenciales. Por su parte Trump ha intentado vender una recuperación económica de la zona gracias a las iniciativas de fracturación hidráulica (fracking) que Biden quiere prohibir, y al aumento de la hora de trabajo a 15 dólares. Ambas estrategias parecen haber dado frutos y estamos a la espera de ver hacia donde virará ese 8% de indecisos.

Carolina del Norte, por su parte, ha sido de los Estados donde los resultados estaban más parejos pero parece que tras la última visita ayer, 2 de noviembre, han roto el empate técnico y se han inclinado hacia el candidato republicano.

En Michigan los últimos sondeos muestran una clara primacía de Biden sobre Trump, la victoria no es segura pero los 16 electores de este Estado serían cruciales para el candidato demócrata. Aún así los ecos del 2016 le dan la esperanza a Trump de darle la vuelta a la situación en el último momento y acabar ganando por la mínima.

En Ohio se ve un empate técnico entre los candidatos. Este fue el último destino visitado por Biden pero parece que su aparición allí y la primera de acabar con el “caos” de la presidencia de Trump no han bastado para asegurar la victoria.

Los últimos sondeos en Wisconsin adelantan a Biden como claro vencedor nueve puntos porcentuales por encima de Trump. Estos resultados vendrían dados por el sector agrícola, que en 2016 apoyó definitivamente a Trump, pero ahora se ha visto más identificado con las políticas de los demócratas.

En Iowa volvemos a ver un empate entre los candidatos. En las últimas elecciones se decantó por Trump, pero parece que el republicano no ha sabido mantener el apoyo de este Estado.

Arizona es un Estado donde predominan los votantes blancos conservadores y se ha configurado a lo largo de la historia como un bastión republicano. Sin embargo, el descontrol que ha producido la pandemia ha sembrado el descontento entre la población de Arizona, con ayuda de Biden, por supuesto. Por otra parte los demócratas se han centrado en la población latina, lo cual puede haberles servido para conseguir una pequeña pero firme ventaja que les podría llevar a la victoria no solo en este Estado sino en las elecciones presidenciales de 2020.

La conclusión de estas encuestas es que la victoria está a tan solo 20 escaños, convirtiendo a Pensilvania en el Estado más importante. La diferencia es muy ajustada para los candidatos, separados por únicamente cuatro puntos porcentuales que se han ido reduciendo a medida que se acercaba el inicio de las votaciones. Parece que el resto de electores ya están más o menos repartidos, pero las posibilidades que ofrece el 8% de indecisos de este Estado, que resulta una cifra realmente amplia teniendo en cuenta el resto de sondeos de los swing states, son dudosas hasta el punto que en este momento no es posible saber qué candidato obtendrá la victoria y pasará cuatro años en la Casa Blanca con todo lo que ello implica.

Por O.R.A (@LibCastellanoSP)

Fotografía de: Informa-Tico

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