Los militantes jóvenes de la CDU alemana se distancian de la cúpula del partido y apoyan al candidato más derechista para sustituir a Merkel. 

El único debate hasta la actualidad en relación con la sustitución de la histórica líder Ángela Merkel en la cúpula de la CDU ha sido organizado por Junge Union, las juventudes de la formación democristiana. De este debate, de acuerdo con la audiencia, en su mayoría jóvenes de Junge Union, ha salido vencedor el candidato más derechista entre los presentes, Friederich Merz, conocido por sus fuertes convicciones religiosas y su discurso más agresivo que la media de su partido. De hecho, mientras que las juventudes han dado su apoyo a Mertz, las bases conservadoras de mayor edad se habían decantado por Jens Spahn, actual ministro de sanidad. No obstante, Spahn retiró su candidatura a la presidencia del partido con el objetivo de poder atajar de forma plena la Covid-19.

Entre los presentes en este debate se encontraban el ya mencionado Mertz, Armin Laschet, presidente regional de Renania, y Norbert Rottgen, exministro de la CDU. De entre los tres el discurso más agresivo ha sido el de Mertz, el cual, si bien no ha atacado directamente a Merkel, si ha recalcado sus críticas a la gestión pasada de la canciller, aunque afirmando al final que la sustitución no debía «consistir en una ruptura, sino una sucesión». Asimismo, criticó a Bruselas alegando que no debían «dejar deudas» a las generaciones futuras y que era necesaria una modernización.

Los otros dos candidatos mantuvieron un discurso muy similar, defendiendo su candidatura en base a la experiencia a la hora de realizar su labor así como apoyando las decisiones tomadas por la canciller, sosteniendo de tal forma una posición continuista con las actuaciones de Merkel, siendo, en general, relativamente anodinos a la hora de exponer sus planteamientos.

El debate por su parte ha mostrado una serie de particularidades que son dignas de mencionar. Primero, el formato. Este debate ha seguido una estructura más similar a un streaming de Twitch o Youtube que a un debate tradicional, pues las preguntas no eran realizadas por moderadores expertos en debates, sino que era la audiencia, mediante la sección de comentarios de la plataforma era la que guiaba el debate. Asimismo, en el lugar se encontraban jóvenes recostados en sofás que intervenían para realizar preguntas puntuales con el objetivo de aumentar el dinamismo o tratar temas concretos. Como se puede comprobar, nada parecido a lo que habitualmente se suele observar en un debate electoral tradicional.

Frente a este ambiente relajado los candidatos, sobre todo Laschet y Rottgen, se encontraban incómodos, encorsetados y utilizando un tono pausado y ceremonial que contrastaba con el ambiente y la propia audiencia.

Por Yoel Meilán Pena

Fotografía de: Wikipedia.com

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