La secta de los estranguladores fue una de las organizaciones más siniestras de la historia, consistiendo en un grupo de varios cientos de personas que, durante más de 600 años, habría matado en el territorio de la India con el objetivo tanto de robar mercancías o dinero así como por motivos religiosos en oscuros sacrificios humanos. Teniendo en su haber, desde 50.000 muertos según las cifras más conservadoras, a más medio millón de personas.

Este grupo se encuentra registrado desde el año 1365, si bien se sabe que su actividad empezó al menos varias décadas antes. Esta primera mención sobre la secta es realizada en el libro “Historia de Shah Firoz”, escrito por Ziau-d Bin Barni. Esta obra trataba de resumir la vida del Sultán musulmán de la región de Dehli, y allí se les dedicaba un pasaje a este grupo.

Diosa Kali

Estos asesinos y ladrones eran conocidos como Thugee, palabra originaria del sánscrito que se relaciona con la “ocultación” y el “crimen” y es que así era como actuaban. Este grupo consistía en varios individuos que, a lo largo de los caminos de la India, asesinaba a viajeros y comerciantes con el objetivo de robar sus riquezas y bienes personales. Esto se realizaba por dos motivos. Primero por causa económica, con el objetivo ya dicho de obtener riqueza. No obstante, también existía un marcado componente religioso, en este caso alrededor de la diosa hindú Kali. Este culto afirmaba obedecer los designios de la diosa hindú de la muerte y la destrucción que les habría encargado la tarea de eliminar los demonios de la faz de la tierra. Aún así, entre las filas de este culto había también musulmanes y Sijs, por lo que la realidad de este componente es discutida entre los historiadores. Aun así, los marcados componentes rituales de los asesinatos y las prácticas del grupo si que parecen confirmar que al menos Kali se encontraba presente en la imaginería.

Ahora bien ¿Por qué reciben el nombre de estranguladores? Esto se debía a su forma de asesinar. De acuerdo con los registros históricos, en el comienzo utilizaban una cuerda conocida como Catcut para estrangular a sus víctimas, recibiendo el nombre de Phansigares (estranguladores) en sur de la India. Pese a esto, con el tiempo fue sustituida por un elemento más fácil de ocultar, en este caso, el pañuelo conocido como rumal, que llevaban habitualmente atado a la cintura y era de color amarillo.

Igualmente, la táctica de este grupo para poder realizar sus asesinatos era llamativa. En este sentido, los Thugee se unían a caravanas o viajeros solitarios con el objetivo de ganar su confianza. Cuando esto había ocurrido, solían guiarlos hacia emboscadas para, allí, acabar con todos ellos. Pese a esto, si el grupo era muy grande o estaba fuertemente armado, se realizaba una técnica de hostigamiento. Los estranguladores, ya integrados en el grupo de viaje, iban poco a poco acabando con los miembros más peligrosos de forma sibilina, mientras dormían o durante descansos en el camino. Posteriormente, cuando el grupo había sido debilitado y drogado, pues era habitual que antes de las emboscadas los viajeros fuesen intoxicados con la planta datura para reducir la resistencia, los cultistas caían sobre los viajeros acabando con todos. Bueno, o casi todos.

 

Grupo de thugs

Y es que pese lo cruento de su forma de actuar existían determinadas personas a las cuales, por tradición, estos asaltantes no asesinaban. Entre estos se encontraban tenderos, pastores, mujeres y niños. De hecho, estos últimos, si eran lo suficientemente jóvenes, solían ser secuestrados para, posteriormente, formarse como futuros thugee. De esta tarea se ocuparía un gurú que los educaría en las formas y actuación de este grupo con el objetivo de asegurar la sustitución generacional. Esto también ocurría en caso de que los niños fuesen hijos de algún miembro de la secta, siendo entregados de igual forma a líderes religiosos para asegurar la educación y lealtad.

El fin de este grupo llegaría con la aparición de la Compañía de las Indias Orientales. Esta organización mercantil británica vería a estos individuos ya no solo como criminales, sino también como idólatras y asesinos rituales muy peligrosos para los intereses británicos. Con esto como base de su planteamiento, el Imperio Británico trataría de acabar con el grupo de thugees dentro del llamado “Raj Británico” mediante el uso de la fuerza. El encargado de llevar a cabo esta acción sería el militar Sir William Henry Sleeman cuya base de operaciones se encontraría en Bengala.

Las acciones de Sleeman serían draconianas y se iniciaría un proceso incesante de persecución a los miembros de la secta con el objetivo de erradicarlos. Esto se acabaría logrando y miles de miembros del culto fueron ahorcados hasta constatar el final de la organización en el año 1840. En este año era ahorcado también el gran lider de la organización, conocido como Thug Behran, un famoso asesino en serie de la época. De hecho, más allá de su papel como dirigente de este grupo se calcula que cerca de un centenar de personas habrían sido asesinadas directamente por Behran en varias emboscadas así como durante procesos rituales.

 

Thug Behran

Los Thug en el mundo del entretenimiento

La figura de los estranguladores ha sido muy utilizada en la literatura, teatro y cine a causa de su atractivo romántico como villanos. Este grupo comenzaría a hacerse famoso en novelas como “Confesiones de un Thug” en el año 1839 o a través del personaje de Sandokán. En esta serie de libros del periodista italiano Emilio Salgari los estranguladores eran los principales enemigos del héroe, llegando a ser erradicados en los libros no por el Imperio Británico, sino por el propio Sandokán.

Igualmente destacable es su aparición en el cine. Este grupo aparacería como una organización criminal que intentaría asesinar a los Beatles en la película Help de 1965. En esta película protagonizada por el grupo de Liverpool los estranguladores planean asesinar a Ringo Starr por portar un anillo que les era necesario para sacrificar a una de sus víctimas.

Por ultimo pero no menos destacable es su aparación como principales enemigos en la película Indiana Jones y el Templo maldito (1984). En este filme Indiana y sus compañeros viajan a la India donde se enfrentarán a un culto de adoradores de la diosa Kali, y si bien no reciben explícitamente el nombre de estranguladores, ha sido admitido por Spielberg que sus personajes se encuentran profundamente inspirados en esta secta y sus rituales.

 

Indiana Jones y el templo maldito

Por Yoel Meilán Pena

Fotografía de: La Brújula Verde

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