El ejército norteamericano ha comenzado a reforzar su presencia en Siria mediante el envío de vehículos de combate Bradley a las zonas de conflicto. Esto se debe, de acuerdo con el coronel Wayne Marotto, a que el Estado Islámico «aún representa una seria amenaza». De acuerdo con el coronel y portavoz de la Coalición Internacional, Estados Unidos sigue apoyando «a nuestros socios que llevan la lucha a DAESH». Asimismo, en su cuenta de Twitter afirmaba que «El posicionamiento de M2A2 Bradley en el noreste de Siria proporciona apoyo de protección de la fuerza a la misión continua de derrotar al DAESH».

Estos vehículos fueron desplegados por última vez en Siria en octubre de 2019 para asociarse con las fueras sirias de la coalición con el objetivo de derrotar a los remanentes del Estado Islámico en varias posiciones del centro del país. Actualmente el número de efectivos americanos desplegados en la región es menos de 100 y 6 vehículos bradley, no obstante, con el esperado refuerzo la presencia estadounidense se volverá mucho más notable en los próximos meses. Asimismo, aparte del refuerzo terrestre se producirá también un aumento en el dispositivo aéreo de control, con el despliegue de aviones de combate y «cazadores-asesinos», aviones teledirigidos enfocados en la eliminación de objetivos selectivos.

En este sentido, el ejército americano y la coalición recalcan el refuerzo paulatino que el Estado Islámico ha tenido durante los últimos meses, pese a haber sido, a priori derrotado territorialmente en Irak y llevado hasta la casi aniquilación en Siria, actualmente controlando pocas plazas aisladas de los puntos clave de país.

Pese a esto y de acuerdo con un informe del Terrorism Research and Analysis Consortium (TRAC), centrado en el estudio de casos de violencia política y terrorismo, ha habido un repunte del 25% desde julio de ataques por parte de los restos del Estado Islámico, llegando a los 100 atentados en Irak. El TRAC remarca que los ataques se produjeron en su mayoría en áreas que se encontraban “liberadas” de la presencia de radicales. Estos datos resultan preocupantes ya que suponen una tendencia a la reaparición de la banda terrorista desde células durmientes. Si esta tendencia se mantiene ISIS volvería a ser un problema para la comunidad internacional a pesar de haber sido derrotado territorialmente en Irak hace solo tres años.

Mustafa al-Kadhimi, Primer Ministro iraquí, en su viaje a Washington el mes pasado, confirmó a la prensa que su país aún necesita el apoyo de los Estados Unidos en la lucha contra la amenaza terrorista, a pesar del anunciado compromiso de la Casa Blanca de reducir su presencia militar en Irak.

De acuerdo con informaciones de Fox News el Primer Ministro afirmaba: “Al final, seguiremos necesitando cooperación y asistencia a niveles que, tal vez hoy no requieran un apoyo directo y militar”, señalando que la cooperación “reflejaría los cambios en la naturaleza de la amenaza terrorista”, la cual incluiría entrenamiento y apoyo armamentístico continuado. Del mismo modo, en Siria, se han dado nuevos casos de ataques terroristas. En el que fue una vez el centro operacional del “califato” de ISIS hasta su derrota en marzo del año pasado, han aparecido pequeños grupos de yihadistas que han lanzado nuevos ataques. El domingo La Fuerzas Democráticas Sirias anunciaban el asesinato de cuatro guerrilleros por parte de ISIS, cerca de la frontera con Irak, en al-Dashisha. Este ataque también se habría producido por la actuación de una célula durmiente que se encontraba en la zona de Deir al-Zor.

Por Yoel Meilán Pena

Fotografía de : El Confidencial

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