Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, se encuentra en la actualidad en una situación complicada a causa de su apoyo indirecto a la guerra de Yemen. Canadá en el último año se ha convertido en uno de los mayores exportadores de armas hacia Arabia Saudita, casi doblando el número de envíos que se producían desde comienzos del año pasado causando mucha polémica dentro del país.

Ante esta situación, diferente organizaciones canadienses piden en una carta abierta a Trudeau que ponga fin a las exportaciones de armamento con destino a la monarquía de la casa Saud. Todo esto se ha producido porque la ONU ha nombrado a Canadá, por primera vez, como uno de los países que apoyan y dan pábulo a la guerra de Yemen. Este acto se produjo en la exposición de las conclusiones del comité de expertos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU que monitorea y observa el conflicto de Yemen. Así pues, estos expertos determinaron que Canadá estaría, definitivamente, apoyando a la monarquía saudita en este conflicto a través del envío de armamento y munición. En la carta abierta enviada al gobierno firmaron más de 39 organizaciones por los derechos humanos, de control de armas y de derechos laborales, llegando a estar presente la Alianza del Servicio Público de Canadá, el mayor sindicato del Gobierno Federal, se exige que el Gobierno detenga con efecto inmediato los envíos.

De la misma forma, el número de envíos realizados desde Canadá se ha doblado desde el año 2019, y más concretamente, desde que este país entrara en el Tratado de Comercio de Armas Global, cuyo objetivo es estandarizar la venta internacional de armas convencionales. Tras la entrada se produjo un evento que aumentaría de forma masiva los envíos, esto es, la firma de un tratado por valor de 14.000 millones de dólares para vender vehículos blindados ligeros (LAV) al reino. También cabe decir que Canadá presenta una fuerte dependencia en cuanto a la compra de su armamento de Arabia Saudita pues caso el 75% de los envíos globales de armas van dirigidos a este país.

El Gobierno canadiense, a través de Christelle Chartrand, portavoz del departamento de Asuntos Globales de Canadá, respondió a la carta abierta afirmando que «Canadá sigue profundamente preocupada por la situación de Yemen y apoya una solución política como la única forma de poner fin al conflicto en curso»

Por Yoel Meilán Pena

Fotografía de : The Independent

Leave a Reply