China ha enviado hoy 18 aviones de combate y bombarderos al Estrecho de Taiwán en una muestra de su poderío militar así como en clara amenaza a Taiwán y Estados Unidos. El coronel Ren Guoaquiang, portavoz del Ministerio de Defensa Nacional de China, ha afirmado sobre esta actuación que «quienes juegan con fuego están condenados a quemarse» Asimismo, ha amenazado a Estados Unidos y Taiwán con una «colisión» si continúan amenazando los intereses de la República Popular de China.

La demostración aérea ha surgido como consecuencia de la visita del experimentado diplomático americano, Keith Krach, a Taipei, la capital de Taiwán, con el objetivo de acercar relaciones con la nación insular en torno a ámbitos económicos y tecnológicos. Asimismo, el diplomático asistió a un memorial en honor al presidente Lee Teng-Hui, el padre de la democracia taiwanesa que protagonizó el paso de una dictadura militar a la democracia actual.

China ha aumentado sus intentos por hacerse con el control de la isla de un tiempo a esta parte, protagonizando diferentes ensayos militares cercanos a las aguas territoriales del país así como desplazando naves y aeronaves de combate a las cercanías desde el mes de mayo. Taiwán por su parte ha respondido con el desplazamiento de marines a las bases costeras, que antes solo estaban guardadas por los guardacostas, así como solicitando apoyo internacional ante las posibles intenciones de China de hacerse con el control de la nación. «Pekín no puede ganarse los corazones y las mentes de los taiwaneses, por lo que el PCCH (Partido Comunista de China) ha elegido una estrategia punitiva: mayor coerción militar, esfuerzos para aislar a Taiwán internacionalmente y varios intentos de socavar la eficacia de las instituciones democráticas de Taiwán, el apoyo a esas instituciones y erosionar la cohesión del estado” afirmaba a Fox News Michael Cole, miembro del Instituto Global de Taiwán en Washinton DC y del Instituto Mcdonald-Laurier en Ottawa hace pocas jornadas.

Cole continuaba alegando que ” los riesgos de que Pekín se quede sin opciones y/o paciencia y decida que debe resolver el el problema mediante el uso de la fuerza son cada vez mayores”.  Determinaba asimismo que “el Partido Comunista Chino ha cultivado un ultranacionalismo peligroso que hace que admitir un fracaso o retroceder o desescalar sea casi imposible. Al enfrentarse a la negativa frontal de los taiwaneses someterse al dominio chino, el PCCH enfrenta así un desafío a su narrativa, y eso le molesta”. Asimismo, la tensión en la zona se ha ido recrudeciendo de un tiempo a esta parte, con ambas potencias, China y Estados Unidos, protagonizando diferentes demostraciones de fuerza alrededor de Taiwán. Focalizándose muchas de estas acciones en el mar del Sur del China, donde se han visto maniobras militares por parte de ambas naciones.

Los aviones han cruzado el Estrecho y han partido hacia cuatro direcciones diferentes, tal y como confirman medios y comunicados de ambas partes. No obstante, el Gobierno de Taiwán ha afirmado que ha activado, ante el riesgo de un posible ataque, el sistema de defensa antiaéreo de la isla para rastrear por donde se van a realizar estos vuelos  y tener bajo control los aviones. Por su parte el principal partido político de Taiwán, el Partido Progresista Democrático, que actualmente ostenta la presidencia del país con la presidenta Tsai Ing-Wen, ha afirmado la necesidad de reforzar la capacidad de la isla para defenderse a si misma ante cualquier posible ataque.

 

Por Yoel Meilán Pena

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